¿LA JMJ PROMOVERÁ NUEVAS FAMILIAS? por Yago de la Cierva. Director ejecutivo de la JMJ

31/Dic/2011 | Por | Categoría: Opinión

– ¿Considera que la JMJ ayudará a descubrir la vocación al matrimonio de los jóvenes?
–Por supuesto. El trasfondo de la JMJ era poner en todos los peregrinos y en quien la seguía por redes, internet y TV, una pregunta muy sencilla: ¿y si Dios tuviera un plan para ti? Por eso se insistió en los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación. Hay que encontrar a Cristo en esos dos sacramentos, para poder dialogar con Él, saber de esos planes, porque son «a medida», y no se comunican en masa sino en conversación personal e intrasferible.

– ¿Se puede plantear el matrimonio cristiano como una opción atractiva para esta generación?
–Paradójicamente, quizá hoy sea más fácil que para la generación anterior, porque está a la vista de todos dónde conducen ciertas conductas. Antes no se tenía experiencia directa de las consecuencias del divorcio, de las uniones de hecho, del sexo banalizado, pero hoy sí. Estas epidemias pueden tener por lo menos un efecto positivo: que nos vacunen frente al virus. Quien quiere hoy formar una familia para toda la vida, sabe cuál es el secreto: cuidar el amor, poner un fundamento sólido, no chalanear con lo que distrae, entender que la prueba es parte de la historia, y que el camino por recorrer no es todo alfombra mullida. Precisamente porque la meta es ahora más alta, es más fácil darse cuenta de que sin Dios es difícil –imposible– alcanzarla. Pero esa vida es muy atractiva para los jóvenes, de eso no cabe duda.

– Tradicionalmente se asociaba el término «vocación» sólo con la vida consagrada y al sacerdocio. ¿Ha cambiado esta visión?
–Doctrinalmente hablando, la llamada universal a la santidad, que proclamó el Concilio en los años sesenta, no es otra cosa que decir que todos tenemos vocación. Así que el salto cualitativo en el plano teórico ya se ha dado. Pero de ahí a la práctica diaria, falta todavía un poco. Pongamos un ejemplo: entendemos que un joven con vocación al sacerdocio, tenga que rezar a diario, tener un director espiritual que le ayude y le aliente… Pero quizá no se ve del mismo modo al joven que tiene vocación para el matrimonio, cuando en el fondo la llamada es a una santidad del mismo nivel.

Tags:

Deja tu comentario