CLASE DE RELIGIÓN Y MORAL CATÓLICA

21/Abr/2010 | Por | Categoría: Recuerda

Monseñor Asenjo pide a los padres que matriculen a sus hijos en religión y a los centros que la impartan “sin trabas”

El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, pidió ayer a los padres que matriculen a sus hijos en clase de Religión y Moral católica de cara al próximo curso escolar y, asimismo, a los centros públicos y a sus profesores, que impartan la enseñanza religiosa “sin introducir limitaciones o trabas que discriminan la impartición” de esta asignatura que, en ocasiones, “dan la impresión de querer asfixiarla, presentándola como si fuera una materia marginal y un peso añadido a la carga curricular”.

En su pastoral de la semana, monseñor Asenjo recordó a las familias que han inscrito a sus hijos en las escuelas públicas que la enseñanza de la religión en dichos centros es “un derecho fundamental que garantiza la Constitución Española y los Acuerdos suscritos entre la Santa Sede y el Estado Español”, por lo que aseguró que “no se trata de un privilegio que se concede a los católicos, ni de una concesión graciosa del Estado”.

Así, insistió en la idea de que la Carta magna reconoce que “los padres tienen el derecho inalienable de elegir el tipo de educación que desean para sus hijos, sobre todo en el plano moral y religioso, derecho que los poderes públicos no pueden ni limitar ni suprimir sin incurrir en una arbitrariedad injustificable en un Estado democrático”. De lo contrario, afirmó, “sería un atropello”.

Pese a todo, reconoció que, según datos recientes hechos públicos por la Conferencia Episcopal Española, tres de cada cuatro alumnos de la enseñanza pública optan por la clase de religión porque, a su juicio y “gracias a Dios, siguen siendo muchos los padres que entienden la formación religiosa y moral forma parte de la educación integral de sus hijos”.

A quienes opinan que la escuela no es el lugar propio de la formación religiosa por entender que ésta pertenece más bien al ámbito familiar o a la catequesis que ha de impartirse en la parroquia, el arzobispo de Sevilla les indicó que “la formación religiosa escolar proporciona a los alumnos el conocimiento de la verdad revelada sobre Dios, responde a las preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, nuestro origen y el destino eterno y trascendente del hombre, ofreciendo razones sólidas para vivir, luchar y sufrir”.

De ahí que, en opinión de monseñor Asenjo, ofrezca también al alumno “principios y criterios morales seguros de comportamiento para con Dios y para con el prójimo, tanto en el plano personal como social, en aspectos tan decisivos como la convivencia, el respeto por todos, la justicia, la entrega a los demás, el sacrificio, la fraternidad y el servicio”, razones éstas por las que, en el momento actual, “es más urgente que nunca ofrecer a nuestros niños y jóvenes una sólida educación en los valores religiosos y morales”. (de archimadrid.es)

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