15 PREGUNTAS MJ MONFORT (XXIX) Entrevista a …

18/Jun/2009 | Por | Categoría: Entrevistas

Alejandro, 20 años, disfruta estudiando Teología. Aficiones: viajar, estar con los buenos amigos, música, fútbol, leer, bicicleta…

¿Amas, a quién primero? Lo ideal es amar en dos direcciones: una, hacia arriba, hacia Dios, y la otra, en horizontal, hacia los hombres. Las dos, inseparables.

¿Compartes, lo que tienes o lo que eres? Intento ambos.

¿Te gusta la verdad, siempre? Siempre. Aunque muchas veces duele, pero «la verdad os hará libres».

¿Te sientes libre? Casi totalmente. A veces tenemos obstáculos: puede ser la influencia de otra persona, una circunstancia, o simplemente la propia incapacidad para liberarse. Pero, a pesar de las limitaciones, me siento muy libre. Termino esta respuesta igual que la anterior: «la verdad os hará libres».

¿Eres feliz, con el corazón o con la cabeza? Pues con los dos, porque si no, no se puede ser feliz. Si uno sólo tiene cabeza acaba loco, y si te dejas llevar por el sentimiento no construyes nada que merezca la pena.

¿Trabajas, por qué, para quién? Por muchos motivos, pero el más importante quizá sea la necesidad de aportar algo. Para todo aquel a quien pueda ayudar.

¿Eres amigo de tus amigos, sólo? Ufff, mira que es duro eso de amar a los enemigos… Algunos nos lo ponen muy difícil. Como toda persona, tengo un amor más natural y espontáneo hacia los más cercanos, pero trato de amar también a los otros, sobre todo porque el amor se expresa en ese esfuerzo por quererles amar. El amor cuesta, así que si uno sólo amara a los que le caen bien, no amaría realmente mucho.

¿Cómo “eres” familia en tu familia? A mi manera, siempre he ido un poco «a mi bola» porque creo que en el fondo cada persona tiene que hacerse su propia vida él solito, pero por otro lado no se puede olvidar que nos debemos a los demás, especialmente a los que más nos quieren. Así que hay que hacer un equilibrio entre llevar tu vida y estar atento a las necesidades de tu familia, ser uno mismo pero sin ser un individualista. En la práctica, me esfuerzo por ayudar a mi madre, por acompañar a mi abuela…

¿Estás disponible, escuchas o hablas? A todos nos encanta hablar y ser protagonistas. Uno de los esfuerzos que hago poco a poco es comerme algunas cosas que quiero decir y esforzarme más por escuchar. Si aprendiéramos a escuchar, cambiarían mucho las cosas.

¿Solidario, con quién? Con el que lo necesita, sea lo que sea. Compañía, consuelo, comida, dinero, ánimo…

¿Tolerante, con qué o con quién? La tolerancia es importante pero es más importante amar, que va más lejos. Se tolera lo que nos molesta, lo bueno se ama. Tolero muchas cosas que no me gustan, aunque no lo tolero si eso provoca un mal mayor. No puedo, por ejemplo, «tolerar» el aborto.

La política ¿sólo para los políticos? La política no es mala, pero está fatal. Todos debemos saber sobre el tema, pero en el momento en que entren las discusiones sobre siglas, partidos… Pues eso sí, para los políticos.

Diversión ¿qué necesitas para divertirte? Para divertirme de verdad, buena compañía. Luego hay cosas alrededor que hacen que te lo pases mejor o peor, pero lo central es que contigo están otros de los que puedes aprender en todos los sentidos.

Alegría y dolor ¿son compatibles? Difícil… Tengo pánico al dolor, pero una persona madura sabe llevar el dolor con alegría, si tiene un motivo superior. Y eso hace que te superes a ti mismo, que te «purifiques», que subas un escalón.

Dios ¿está en tu vida, cómo? Pues a diario, en todo momento. Aunque se lo pongo difícil, se empeña en acompañarme siempre. A veces la gente piensa que creer o no en Dios da más o menos igual, pero es que cambia por completo la existencia. El hecho de creer en Dios hace que, aunque yo no sea directamente consciente en el momento, en todas las cosas que hago Dios está presente, porque yo decido meterle en mi vida y encaminarla junto a Él, decido que mi vida va a tenerle en cuenta, decido aceptar sus indicaciones. Es como un GPS. Y luego lo mejor es que entre Dios y tú construís juntos, uno no pierde nada sino que se enriquece más. Y se enriquece porque ha querido, porque ha dicho «sí» con la libertad radical que precisamente le ha dado Dios… Es el encuentro de dos libertades, es que es demasiado bello, por eso disfruto tanto con la Teología.

Muchísimas gracias. MJ

Tags:

Deja tu comentario