15 PREGUNTAS a… (XXVI)

20/Dic/2007 | Por | Categoría: Entrevistas
María José MONFORT entrevista a …
Javier. Liberal y escéptico (creo). De profesión informático. Por vocación: casado y padre de 2 hijos.
¿Amas, a quién primero?
A mi mujer. Lo sé porque es un sentimiento inevitable y porque así lo he elegido. A mis hijos.Deseo amar a mi Dios y Creador. De pequeño me decían que bastan deseos de deseos, espero que así sea y que sirva como primer paso.
¿Compartes, lo que tienes o lo que eres?
La vida tiene estas paradojas: sólo dando nos sentimos plenos. Siendo egoístas, lo mejor que uno puede hacer es compartir. Como muchas cosas a esto se aprende.
¿Te gusta la verdad, siempre?
Me fascina la verdad. Aunque a veces su sabor es amargo y sus efectos severos. A la larga siempre es buena. Sin embargo, como otros grandes tesoros, yo también la guardo a veces bajo siete llaves.
¿Te sientes libre?
A menudo. Y permanentemente busco la libertad. Entre mis pocos principios está arriba del todo, por encima de la igualdad o la solidaridad. Creo que a nivel ético es la apuesta más grande que he hecho pero no me arrepiento.
¿Eres feliz, con el corazón o con la cabeza?
En este momento con ambos. Aunque como opción personal creo más en la cabeza, me parece la opción segura que nos protege a los no-optimistas de los vaivenes del corazón. El corazón es motor de nuestra vida, pero sin la cabeza no podemos asentar y dar continuidad a nuestras vivencias y aspiraciones. Es maravilloso ver cómo en el ser humano todas las piezas encajan y se complementan.
¿Trabajas, por qué, para quién?
Porque no hay otra. Para que tengamos lo necesario para vivir. Como no me queda otra, intento darle un sentido trascendente a mi trabajo: intento aprender, intento compartir lo que soy y aportar algo bueno con mi trabajo.
¿Eres amigo de tus amigos, sólo?
Amigos de verdad muy pocos. Más en general intento ser amigo de todo el mundo. Mi corazón tiene mala memoria y soy un blando así que perdono fácilmente.
¿Cómo “eres” familia en tu familia?
Como buenamente puedo. Intento darlo todo. Intento no esperar nada. Intento que mi familia sea feliz. Disfruto de cada día y no le doy suficientemente gracias a Dios por mi mujer y por mis hijos. Me encanta la idea de ser “iglesia doméstica” pero es difícil. A nuestra manera en ello estamos.
¿Estás disponible, escuchas o hablas?
Hablo demasiado. Hubo un tiempo en que me obsesionaba ser capaz de escuchar. Ahora me cuesta más. Y es una pena porque es algo apasionante: escuchar, observar. A pesar de todo creo que suelo estar disponible.
¿Solidario, con quién?
Con quien pueda. Pero no creo en la solidaridad actual. A pesar de todo, eso no vale como excusa para no hacer algo. La gente sufre y muere. Y aunque tengo claro en lo que me parece más constructivo a largo plazo, lo urgente también reclama nuestra atención. Me pasarán factura por esto: confío en una solidaridad basada en la libertad y el individuo.
¿Tolerante, con qué o con quién?
Con casi todo y casi todos. Según pasa el tiempo y acumulo experiencia, más consciente me hago de nuestras limitaciones y miserias. Cómo no mirar con ternura o al menos con algo de comprensión las acciones y las intenciones de los hombres. Somos tan poca cosa.
La política ¿sólo para los políticos?
Es tan decepcionante que uno piensa que cuanta menos gente haya en política mejor. Pero, intentando ser constructivo: ojala tuviéramos una democracia más real y participativa. Ojala cambiará el sistema. Por desgracia ni a los partidos políticos ni a los ciudadanos parece interesarles. Así que: más mercado y más libertad al individuo.
Diversión ¿qué necesitas para divertirte?
Cualquier gadget de última generación, un café con un amigo, una tarde con mi familia. La verdad es que simplemente reírme de la realidad ya es un entretenimiento.
Alegría y dolor ¿son compatibles?
Sí. Es una experiencia de las que marcan: afrontar el dolor y descubrir la alegría. Eso sí, lo facilita mucho tener a la gente que te quiere a tu lado.
Dios ¿está en tu vida, cómo?
Los silencios de Dios: sea una prueba, sea un despiste propio o sea parte de la propia experiencia de fe, así me encuentro últimamente. Sé que Dios está en mi vida, pero me parece que le tengo esperando. Menos mal que su bondad es infinita y que antes o después llama a mi puerta.
Muchísimas gracias. Eres un tipo especial. Dios llama a nuestra vida desde toda la eternidad y en nuestro presente más inmediato, concreto y por pequeño que sea. Esa libertad que tanto admiras te la ha dado Él… MJ

One comment
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  1. Olé mi tocayo. Las respuestas son un prodigio de sensatez. ¿Has madurado tanto? Deben ser tu mujer y tus hijos. Me encanta saber qué piensas, aunque sea en un blog por culpa de vivir en el quinto pino. el día que por fin “coincidamos” (es decir, cuando vengas a verme) vamos a hablar por los codos. Un fuerte abrazo a toda la familia
    Tío javier

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